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Edición 6 "Un Acuerdo Vergonzoso"

Edición 6 "Un Acuerdo Vergonzoso"

posted in Nuestros Editoriales by Super User

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A propósito de las negociaciones de la habana y de todos aquellos quienes hemos sido víctimas del conflicto armado, hoy, tantos años después de una pérdida irreparable y alentados por la mirada inequívoca del tiempo y los buenos recuerdos, es inevitable contender con quiénes quieren hacer parecer cada lagrima, la ausencia, los buenos recuerdos de quienes no volveremos a ver, como tesoros en el manifiesto de saqueadores, que ahora presentan como tributo a la sociedad su lucha desprovista de honor y en canje la sangre de nuestros seres queridos. Es una bajeza imperdonable.

Aquellos que se lucran y sostienen sus imperios sobre el regazo y la mirada de los más desfavorecidos, son igual de mezquinos que quienes en nombre de la paz y falsa filantropía buscan llenar sus arcas con el fruto del esfuerzo de los colombianos de bien. Basta ver la lucha del obrero que forja la grandeza de su alma sin reparo alguno, ofreciendo la vitalidad de sus días por la sonrisa de sus hijos.

Y me pregunto: ¿Qué ofrece la insurgencia a cambio? ¿Cuál es esa ofrenda que llevan al altar que justifica las prebendas? ¿Cuál es la plegaria que musitan cuando entregan un cuerpo sin vida a la víctima a cambio de una ideología maltrecha e ilegítima?

La verdad es que canjean su frustración, el camino perdido, el fracaso y la vergüenza de ser lo que en realidad son, una ideología que busca en sí misma y no halla sustento, que al poner su mirada atrás, solo concluye vergüenza. Su tesoro es el miedo, el dolor que sembraron y la más absoluta corrupción de la política y de quienes ostentan su gentilicio, el beneplácito de quienes no pueden enriquecerse más.

La insurgencia le envía un mensaje al país muy claro: minaron los campos y nuestros corazones de dolor, probaron que la fuerza esclaviza, que la política ha sido envenenada de muerte y que, u ofrecemos viandas al guerrero y cedemos nuestras tierras, lo que hemos construido, nuestros hijos e hijas para que se multipliquen o nos invadirán aún más de víctimas.

Estos más de 50 años de lucha no son el ejemplo de lo que debería ser una resistencia con principios y valores irrenunciables, pues han sido la muestra fehaciente de la arbitrariedad de las armas y de la fuerza, del poder esclavizante del miedo. Pero que no se equivoquen, eso no les da legitimidad, solo les brinda la esperanza de caminar entre nosotros con la vergüenza de ser lo que son, de llevar las manos llenas de sangre inocente.
 
Read 64 times Last modified on Sunday, 25 August 2019 19:09
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24 07, 19

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