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El dolo y sus implicaciones en el derecho disciplinario

posted on March 26, 2020 by Super User posted in Art铆culos administrativo

Alfredo de Jes煤s Pertuz Crespo*

Res煤men

En el presente trabajo se abordar谩 un estudio dogm谩tico sobre el dolo, desde una evoluci贸n historicista hacia un enfoque conceptual, partiendo de una vertiente general a una particular, aplicado al Derecho Sancionatorio en amplio sentido, con 贸ptica comparada entre el Derecho Penal y su relaci贸n natural con el Derecho Disciplinario. De esta manera, se destacar谩n los elementos diferenciadores en estas materias, con la precisi贸n de extraer un concepto aut贸nomo del dolo. Se parte de la tesis de que esta modalidad de conducta ha mutado del matiz penal delictivo al disciplinario, que por ser independiente, ha regido bajo una noci贸n propia, pero que mutatis mutandi ha tomado sus bases de esta primera disciplina jur铆dica. La inaplicaci贸n o evasi贸n de la utilizaci贸n del dolo en materia de Derecho Disciplinario no ha sido gratuita, pues se debe a que este tiene una etiolog铆a distinta a la del Derecho Criminal, adem谩s, porque existe en el 谩mbito de la Ley 734 de 2002 una partici贸n entre el dolo y la culpa, y del dolo en estricto sentido con la culpa grav铆sima, lo cual llega a asemejarse en muchos eventos a nivel sancionatorio.

Para ver el texto completo haz clic aqu铆

#YoEscriboYoLeoDerecho

*Abogado Asesor de la gobernaci贸n del Magdalena,

especialista en Derecho Administrativo y mag铆ster en derecho. Mail: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it..

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驴La sentencia mediante la cual se fija una cuota alimentaria es susceptible de ser conciliable para iniciar un proceso de exoneraci贸n de alimentos?

posted on March 26, 2020 by Super User posted in Art铆culos Civil

Sheila Amaya Jim茅nez*

Dentro del ordenamiento jur铆dico colombiano, las personas cuentan con los M茅todos Alternativos de Soluci贸n de Conflictos (MASC), tales como, la conciliaci贸n, la amigable composici贸n, la transacci贸n, la negociaci贸n, la mediaci贸n, y el arbitraje; los cuales han sido considerados por la doctrina como herramientas que ofrecen a los ciudadanos diversas oportunidades para solucionar sus diferencias por s铆 mismas o con la ayuda de un tercero, sin la necesidad de acudir ante los jueces de la rep煤blica.

La conciliaci贸n, ha sido considerada como el mecanismo alternativo de soluci贸n de conflictos por excelencia, puesto que tiene una doble connotaci贸n, (1) no solo sirve para que las partes diriman sus diferencias, sino que adem谩s (2) comporta el car谩cter de ser un requisito de procedibilidad, es decir, 鈥渟uele ser un paso sustitutivo para que los conflictos no lleguen a estrados judiciales formales鈥. (Lemus, 2014, p. 53).

A trav茅s de la ley 640 de 2001, se establecieron los asuntos susceptibles de ser conciliables en materia de derecho de familia, civil, contencioso administrativo y laboral, con el fin de descongestionar los diversos despachos judiciales del pa铆s; por ello, en la mencionada norma se estableci贸 que antes de acudir a los estrados, las personas deben agotar el requisito de procedibilidad, cuando las cuestiones a conciliar sean transigibles, desistibles y aquellos que exprese la ley, para que as铆 no se vean inmersos en un litigio desgastante.

As铆 las cosas, en materia de derecho de familia, el art铆culo 90 del C贸digo General del Proceso (C. G. del P.), y en concordancia con el numeral 4 del art铆culo 40 de la ley 640 de 2001, antes de iniciar cualquier tr谩mite judicial que verse sobre alimentos, bien sea, fijaci贸n, aumento, disminuci贸n o exoneraci贸n, se debe agotar el requisito de procedibilidad, so pena de que sea inadmitida la demanda, para que en el t茅rmino de cinco (5) d铆as h谩biles se adjunte la constancia de haber agotado el requisito de conciliaci贸n, puesto que, de no subsanar dicho yerro, el juez proceder谩 a rechazarla.

En el caso sub examine, el proceso de exoneraci贸n de alimentos, a la luz del numeral 6 del art铆culo 397 del C.G. del P., debe tramitarse como un verbal sumario, ante el mismo juez que conoci贸 del proceso de fijaci贸n de alimentos, esto cuando la fijaci贸n previamente se hizo ante el Juez de Familia; y es aqu铆 donde vale la pena preguntarse si 驴hay lugar para que el Juez de Familia inadmita la solicitud de exoneraci贸n por la falta de agotamiento del requisito de procedibilidad, m谩xime cuando los alimentos han sido fijados a trav茅s de sentencia judicial?

Pues bien, los operadores jur铆dicos han aceptado la tesis de que no es necesario agotar el requisito de procedibilidad tal y como lo prev茅 el art铆culo 40 de la ley 640 de 2001, cuando la cuota de alimentos ha sido fijada mediante sentencia. Sobre el particular, la Sala de Casaci贸n Civil de la Corte Suprema de Justicia, con radicado No. 11001-22-10-000-2017-00122-01 de 27 de abril. M.P. Ariel Salazar Ram铆rez, afirma que 鈥(鈥) al tener a su cargo una obligaci贸n alimentaria, declarada por v铆a judicial, lo que le correspond铆a entonces al alimentante, era sencillamente solicitar al mismo juez que fij贸 aquella prestaci贸n, exonerarlo de la cuota (鈥)鈥.

Conforme lo anterior, cuando los alimentos sean fijados mediante sentencia judicial, el Juez de Familia no debe exigirle a la parte demandante, que acredite el requisito de procedibilidad, con lo cual se configura una excepci贸n al art铆culo 40 de la ley 640 de 2001. No obstante, la pr谩ctica jur铆dica demuestra que, en diferentes ocasiones los Jueces, no tienen claridad cuando es o no procedente exigir la conciliaci贸n, lo que genera en m煤ltiples escenarios diversos traumatismos procesales para acceder a la administraci贸n de justicia, por ejemplo, cuando se inadmite la demanda por no agotar la conciliaci贸n pese a que la cuota de alimentos haya sido previamente fijada por medio de sentencia, porque como se dijo anteriormente, en este caso, no se hace exigible dicho requisito, y en su lugar, lo correcto es proceder a admitir la demanda, siempre y cuando esta cumpla con los requisitos formales previstos en el art铆culo 82 del C.G. del P.

Ahora bien, cuando se inadmite infundadamente la demanda de exoneraci贸n de alimentos, no queda otro camino procesal que acudir a la teor铆a seg煤n la cual, los autos ilegales no atan ni al Juez ni a las partes. Por ello, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci贸n Laboral mediante Auto de 21 de abril de 2009., M.P. Isaura Vargas D铆az, reiter贸 que (鈥) El error cometido en una providencia no lo obliga a persistir en 茅l e incurrir en otros, menos, cuando su causa, como en este caso ocurri贸, fue precisamente otro error. Por lo dicho, debe atenderse el aforismo jurisprudencial que indica que 鈥榣os autos ilegales no atan al juez ni a las partes鈥 y, en consecuencia, apartarse la Corte de los efectos de la mentada decisi贸n.

En suma, debe plantearse la posibilidad de eliminar la conciliaci贸n como requisito de procedibilidad en las solicitudes de exoneraci贸n de alimentos o que se incorpore de forma expresa en la ley 640 de 2001 la excepci贸n cuando la fijaci贸n de cuota alimentaria se realice mediante sentencia judicial y, posteriormente el demandante, quiera exonerarse de la cuota alimentaria ante el mismo juez de familia, dado que, en ocasiones, la admisi贸n o inadmisi贸n de la demanda, depende del criterio subjetivo del operador jur铆dico, en atenci贸n a la interpretaci贸n sistem谩tica del ordenamiento, lo que conduce entonces a que existan casos en los que se acepte la tesis de que las sentencias judiciales no son susceptibles de ser conciliables, o bien, pueda que no se acoja a este planteamiento, y en su lugar, el juez haga efectivamente necesario agotar el requisito de procedibilidad, conduciendo a los ciudadanos a hacer uso de la conciliaci贸n de forma ineficaz e indiscriminada.

VI. Bibliograf铆a

1. C贸digo General del Proceso. Segunda Edici贸n. Legis Editores S.A. Bogot谩, Colombia (2016).

2. Colombia. Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci贸n Civil. Sentencia de 27 de Abril de 2017. M.P. Ariel Salazar Ram铆rez. STC5710-2017.

3. Colombia. Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci贸n Laboral. Auto de 21 de Abril de 2009. M.P. Isaura Vargas D铆az. Radicado: 36407

4. Congreso de Colombia. (24 de Enero de 2001) . Por la cual se modifican normas relativas a la conciliaci贸n y se dictan otras disposiciones. Ley 640 de 2001 DO: 44.303. Recuperado de:

5. Lemus, A. (2014). La mediaci贸n y conciliaci贸n. Bogot谩, Colombia: Iba帽ez, p谩g. 53.

#YoEscriboYoLeoDerecho

*Abogada y Conciliadora Extrajudicial en Derecho egresada de la Universidad Militar Nueva Granada.

Actualmente, cursa la Especializaci贸n en derecho de la competencia en la Pontificia Universidad Javeriana. Miembro de la Red de Arbitraje Juvenil de la C谩mara de Comercio. En el a帽o 2014, particip贸 como ponente en las XII Jornadas Interuniversitarias de Derecho Constitucional y Derechos Humanos, realizadas por la Pontificia Universidad Javeriana.

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Introducci贸n a la estructura del delito imprudente en el c贸digo penal colombiano (ley 599 DE 2000)

posted on March 26, 2020 by Super User posted in Art铆culos Penal

Juan Carlos G贸mez Nieto*

鈥淟a imprudencia consiste en la infracci贸n del deber que obliga a evitar comportamientos que de modo cognoscible producir谩n un da帽o鈥1.

I. Introducci贸n El prop贸sito del siguiente texto es que estudiemos a fondo y a detalle todos los componentes del delito imprudente conforme a la ley penal colombiana. De esta forma, van a tener m谩s herramientas para proponer una estrategia defensiva y una teor铆a del caso en estos delitos. Para ello, resulta importante tener en cuenta cuales son los requisitos para que se entienda que se configura un delito imprudente, por lo que desde ya, adelantamos que delito imprudente y delito culposo -para los efectos de la exposici贸n- se van a tratar como sin贸nimos.

Dicho esto, procederemos a exponer la concepci贸n de la imprudencia como modalidad de la conducta punible, para luego ocuparnos de la estructura del mismo conforme a la ley colombiana y, finalmente, luego de algunas conclusiones, arribar a la forma en la que debe ejercerse la representaci贸n judicial como apoderados dentro de actuaciones referidas a delitos culposos.

II. Imprudencia como t铆tulo de imputaci贸n al tipo subjetivo.

Siendo este el objetivo vamos a comenzar. Hay que entender que el delito imprudente se caracteriza y tambi茅n se diferencia del delito doloso, atendiendo a que se trata de dos t铆tulos de imputaci贸n subjetiva2 diferentes. 驴Qu茅 quiere decir eso? F谩cil, la imputaci贸n subjetiva es aquel juicio de atribuci贸n que se hace de un comportamiento anti normativo -lo que normalmente conocemos como el tipo objetivo- a un determinado autor, es decir, hay que establecer una relaci贸n entre ese hecho3 como suceso que alguien hace, que es obra de alguien y un sujeto; producto de ese an谩lisis, se llega a determinar a ese sujeto como autor, para lo cual, se hace necesario hacer referencia a una vinculaci贸n subjetiva (tipicidad subjetiva).

Los t铆tulos de imputaci贸n subjetiva, vienen a ser entonces una consecuencia del principio de culpabilidad, que es precisamente el mandato axiol贸gico pro el cual se prescribe cualquier tipo de responsabilidad objetiva (por el mero resultado), lo cual aplica tanto para el delito doloso como en el delito imprudente, entendiendo as铆 que no vasta la generaci贸n del resultado que exige el tipo penal para el que se desprenda la existencia de un delito. Por ejemplo, si pensamos en el delito de homicidio, tanto en el doloso como en el imprudente, si bien en ambos casos existen muertes4, hay que tener en cuenta que el homicidio doloso se corresponde con un t铆tulo de imputaci贸n subjetiva que requiere conocimiento y voluntad dirigidos a la causaci贸n del resultado5, mientras que en el delito imprudente veremos como la ley nos especifica cu谩l es la entidad de ese juicio de atribuci贸n subjetiva.

III. Estructura del delito imprudente

Dicho lo anterior, habr铆a que preguntarse 驴Qu茅 es lo que caracteriza a la culpa o a la imprudencia como una clase de t铆tulo de imputaci贸n subjetiva especial y diferente al dolo? y lo primero que habr铆a que decir es que la consagraci贸n de delitos imprudentes corresponde con una cl谩usula cerrada (numerus clausus6), lo cual implica que, un delito solo podr谩 ser imprudente (o culposo) cuando la misma ley lo haya previsto de esa forma, tal y como lo se帽ala la ley 599 de 20007. Eso en cuanto a su consagraci贸n legal.

Por otro lado, cuando hacemos lectura del art铆culo 23, el mismo nos dice que la culpa se caracteriza por lo siguiente: La conducta ser谩 culposa cuando el resultado t铆pico es producto de la infracci贸n al deber objetivo de cuidado y el agente debi贸 haberlo previsto por ser previsible, o habi茅ndolo previsto, confi贸 en poder evitarlo; esto significa que la imprudencia, conforme al C贸digo Penal Colombiano, tiene 3 elementos esenciales:

1. La causaci贸n de un resultado antijur铆dico contenido en un tipo penal de la parte especial del c贸digo. 2. La infracci贸n de un deber objetivo de cuidado. 3. La previsibilidad de la causaci贸n del resultado producido por la infracci贸n del deber objetivo de cuidado realizado por el autor.

Vamos a comenzar entonces por el primero de dichos elementos.

1. Causaci贸n de un resultado antijur铆dico.

En Colombia actualmente no existen delitos imprudentes de peligro8, siempre -conforme al c贸digo penal colombiano- para que exista un delito imprudente deber谩 producirse la causaci贸n de un resultado, y no de cualquier resultado, sino de aquel que la norma ha previsto como jur铆dico penalmente relevante; debe existir un resultado al que el ordenamiento jur铆dico le da una connotaci贸n negativa (no deseado), constituyente de injusto jur铆dico penal. Por ejemplo, en los casos de homicidio o lesiones culposas, la causaci贸n de la muerte del sujeto pasivo o la afectaci贸n de la integridad f铆sica se producen en una persona. Si nos fijamos bien entonces, los resultados acabados de enunciar en nada se diferenciar铆an de los que se sancionan en los delitos de homicidio y lesiones personales dolosas, lo cual nos lleva al segundo de los elementos del delito imprudente9.

2. Infracci贸n al deber objetivo de cuidado.

Adem谩s de la generaci贸n del resultado, el delito imprudente exige que el autor haya creado con su actuar un riesgo jur铆dicamente relevante para el bien jur铆dico mediante la infracci贸n de un deber objetivo de cuidado. Es justamente este elemento, que constituye el n煤cleo del delito imprudente, el que permiti贸 que los delitos culposos hayan sido el nido desde el cual pudo desarrollarse la teor铆a de la imputaci贸n objetiva en el campo del derecho penal.

Para entender la g茅nesis de la existencia de los deberes de cuidado, se debe partir de la existencia de una sociedad de riesgo. Los riesgos son entendidos como los peligros que se presentan en la vida del hombre en sociedad, los cuales han estado presentes desde siempre, pero que con el desarrollo de la tecnolog铆a y de las necesidades del hombre en sociedad se han ido incrementando. Se parte entonces de la premisa seg煤n la cual, la vida en comunidad implica que socialmente existen unos riesgos inherentes a esa organizaci贸n social, con los cuales el hombre tiene que convivir, riesgos que tienen por necesidad ser tolerados10.

Como ejemplo de lo anterior, bastar铆a con observar la forma en que se desarrolla la sociedad actual, donde encontramos que hay una multiplicidad de riesgos en las actividades que desarrollamos todos los d铆as, por ejemplo: para venir a la universidad o para ir a nuestros trabajos, utilizamos veh铆culos automotores que se mueven a partir de procesos de combusti贸n y no solo eso, el tr谩nsito automotor implica el riesgo de que podamos vernos inmersos en un accidente automovil铆stico; si vamos a viajar en nuestras vacaciones, muchas veces debemos subir a un avi贸n, a pesar de que se trata de uno de los medios de transporte m谩s peligrosos (por las condiciones en los que se desemplea dicha actividad); tambi茅n utilizamos celulares que utilizan bater铆as recargables de litio, las cuales al ser expuestas a ciertas temperaturas o a sobrecargas, pueden llegar a estallar. Utilizamos computadores port谩tiles, siempre tenemos a mano un tomacorriente y as铆 podr铆amos quedarnos todo el d铆a enumerando una gran cantidad de riesgos que hacen parte del ejercicio de nuestra vida.

En el contexto actual, ser铆a v谩lido preguntarnos 驴C贸mo hacemos para determinar cu谩les riesgos son tolerables y cu谩les no? La respuesta a dicho interrogante se obtiene con un exhaustivo proceso de individualizaci贸n sobre el caso concreto, en donde se ha de determinar en cada situaci贸n cu谩l era el riesgo permitido socialmente, para as铆 poder derivar cu谩ndo el autor opera por fuera del mismo, generando con su actuar un riesgo jur铆dicamente relevante. En dicho proceso, juegan un papel fundamental los deberes de cuidado que se desprenden de normas tanto jur铆dicas11 como extrajur铆dicas12, las cuales buscan establecer las condiciones para la convivencia de los riesgos sociales.

En dicha medida, los deberes de cuidado permiten determinar si el resultado antijur铆dico es la resultante de alguna actividad riesgosa, esto es, sirven como un criterio orientador (mas no siempre determinante) para establecer qui茅n ha de responder por ese resultado13.

Fue por ello que, a partir de dicho elemento, los doctrinantes del derecho penal pudieron desarrollar en gran forma la teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado, que se origina desde la filosof铆a del derecho de HEGEL14 y es utilizada por primera vez en el 谩mbito de la responsabilidad jur铆dica en materia civil como un criterio para el establecimiento de la responsabilidad extracontractual15.

鈥 Imputaci贸n objetiva del resultado en el delito imprudente

Hecho el anterior abordaje, resulta importante antes de avanzar, clarificar un poco acerca de sobre qu茅 hacemos referencia cuando hablamos de imputaci贸n objetiva en el marco del delito imprudente.

Pues bien, sea lo primero indicar que imputar, significa hacer a alguien responsable por algo, atribuirle un hecho como obra suya. En el marco de esta teor铆a, lo que se atribuye es el resultado a una determinada acci贸n, lo cual, como su nombre indica, debe realizarse a partir de criterios normativos (valoraciones).

Recordemos entonces que, hasta el finalismo, los partidarios de los distintos esquemas del delito discutieron sobre la entidad y naturaleza de la relaci贸n que deb铆a existir entre acci贸n y resultado. Como producto de dicha discusi贸n, se lleg贸 a la conclusi贸n que, si bien la cuasalidad era un elemento necesario para ello, no era suficiente, motivo por el cual se estableci贸 que adem谩s de la causalidad deb铆a establecerse una relaci贸n normativa entre la acci贸n del sujeto y el resultado antijur铆dico16.

Como resultado de la evoluci贸n doctrinaria y jurisprudencial sobre la materia, se lleg贸 a la consideraci贸n que lo m谩s acertado era diferenciar dos niveles de atribuci贸n de resultado, esto es, i) por un lado la corroboraci贸n del nexo causal conforme a la teor铆a de la equivalencia de las condiciones17, y por otro lado, ii) la atribuci贸n conforme a criterios valorativos o normativos que es la com煤nmente llamada teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado.

A voces del art铆culo 9潞 de nuestro c贸digo18, la teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado tiene como prop贸sito partir de la existencia de la causalidad como elemento del juicio de atribuci贸n19, pero a帽adi茅ndole a la misma la corroboraci贸n de dos niveles de atribuci贸n normativa, a los cuales nos referiremos a continuaci贸n.

Para ello, comenzaremos estableciendo la diferencia que hay entre una atribuci贸n en sentido causal y normativo. F谩cil, piensen ustedes en que existe una persona en un sal贸n de clase que sufre de migra帽as. Esa persona le comenta a sus compa帽eros que est谩 teniendo una migra帽a muy fuerte, a lo cual, uno de sus compa帽eros le facilita una de las pastillas que usa personalmente para tratar su migra帽a. El estudiante afligido le agradece a su compa帽ero e ingiere la pastilla. Ocurrido lo anterior, el medicamento resulta siendo muy fuerte para su organismo, empieza a sentir un poco de nauseas como reacci贸n -efecto secundario- de la pastilla, motivo por el cual decide abandonar el sal贸n de clases, tomar un taxi e irse a un hospital para que sea atendido. Resulta que cuando sale a esperar el taxi es embestido por un conductor ebrio que, en raz贸n a su ebriedad, causa el atropello que produce la muerte de este estudiante. Si nosotros nos pregunt谩semos si existe una relaci贸n causal entre este estudiante que le ofrece la pastilla y la muerte del muchacho afuera cuando est谩 esperando el taxi, tendr铆amos que decir que S脥, existe un nexo causal entre esa acci贸n, que ser铆a el dar esa pastilla, y la causaci贸n del resultado muerte, porque conforme a la teor铆a de la equivalencia de las condiciones -que b谩sicamente parte de la premisa que si mentalmente suprimimos la causa deja de producirse el efecto- se entender铆a como causal el comportamiento referido20.

En cambio, si nos pregunt谩semos ya no por el juicio causal, sino por el juicio de atribuci贸n normativa, (imputaci贸n objetiva del resultado) tendr铆amos que estimar que se presentan en el caso conforme a la acci贸n del estudiante B (quien le ofrece la pastilla) unos criterios adicionales a la relaci贸n causal, y concretamente, establecer si este estudiante con su actuar cre贸 un riesgo jur铆dico penalmente relevante para la causaci贸n o generaci贸n de ese resultado muerte. Entonces, la pregunta fundamental es 驴Se encuentra prohibido que usted le ofrezca un medicamento a otra persona para que esta cure su migra帽a?, 驴Es esta la creaci贸n de un riesgo jur铆dico penalmente relevante?. Salvo que le a帽adamos nuevas variantes o elementos al caso21, tendr铆amos que concluir que NO, porque i) ni el sufrir de migra帽a es una enfermedad de complejidad excesiva que requiera un cuidado especial y por especialista, ii) ni los medicamente com煤nmente usados para combatirla traen consigo la generaci贸n de efectos secundarios que sean graves para la salud al punto de causar la muerte de quien los ingiere. A lo anterior habr铆a que a帽adirle que aun cuando i) y ii) no fuesen verdad, lo cierto es que iii) el dar una pastilla para el manejo de una enfermedad como la migra帽a, y la producci贸n de mareos en quien la ingiere como efecto secundario no explica normativamente que la muerte haya ocurrido por la actuaci贸n de un tercero (conductor en estado de ebriedad). De este an谩lisis se colegir铆a entonces que, a pesar de la relaci贸n causal, no es viable atribuir conforme a la teor铆a de la imputaci贸n objetiva la muerte del estudiante A al estudiante B.

Partiendo de este caso, vamos a intentar explicar y enunciar con mayor claridad los elementos que componen el juicio de imputaci贸n objetiva del resultado. Veamos.

a) La creaci贸n del Riesgo Jur铆dico Penalmente Relevante.

Para que un resultado pueda ser imputado objetivamente a una acci贸n, se debe tener en cuenta que, en primera medida, el autor ha de haber creado con su actuar la un riesgo jur铆dico-penalmente relevante, esto es, haber elevado el riesgo de la interacci贸n social m谩s all谩 de lo que le est谩 permitido. Es aqu铆 donde en el delito imprudente cumplen un papel fundamental los deberes de cuidado conforme a las precisiones arriba expuestas. Se tiene entonces que adem谩s de la relaci贸n causal, el autor debe haber desplegado un comportamiento riesgoso y prohibido que pone en peligro un bien jur铆dico desde la perspectiva ex 鈥 ante. Por ejemplo, manejar un veh铆culo bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, hacerlo por encima de la velocidad permitida, obviar una se帽al de tr谩nsito que obliga a realizar un pare, desplazarse en contrav铆a, comercializar un producto o mercanc铆a sin cumplir con los est谩ndares de calidad para dicho producto con el riesgo que afecten la salud de quien lo utiliza, etc鈥

No hay que perder de vista que, como se se帽al贸 l铆neas arriba, el juicio implica concluir que el riesgo creado por el autor se identifica con la conducta que proscribe un tipo penal de la parte especial del c贸digo penal colombiano22.

b) Realizaci贸n del riesgo creado por el autor en el resultado.

Adem谩s de la creaci贸n o elevaci贸n del riesgo m谩s all谩 de lo permitido, se requiere para la imputaci贸n al tipo objetivo que sea justamente ese riesgo creado por el autor el que se concrete en el resultado. Para entenderlo mejor, vamos a proponer un nuevo caso.

El estudiante A decide causarle la muerte a B, en raz贸n a que este 煤ltimo le ha robado al amor de su vida. Para la ejecuci贸n del plan, A saca un arma y le da un disparo en el pecho a B, disparo que la v铆ctima recibe y cae al piso gravemente herida. Frente a esta situaci贸n, los dem谩s compa帽eros de clase llaman a emergencias para que le sea prestada a B la atenci贸n m茅dica necesaria para salvar su vida. As铆 ocurre, siendo recogido B en la universidad por una ambulancia que lo va a llevar hasta un hospital donde pueda ser salvado por los m茅dicos que all铆 se encuentran, sin embargo, en el camino a esta persona se le produce la muerte por un accidente de tr谩nsito ocasionado por la violaci贸n de una norma de tr谩nsito por parte de un tercero; en ese orden de ideas -y a diferencia del caso inicial- v茅ase que podemos concluir que la conducta del estudiante A que le dispara a su compa帽ero B, S脥 crea un riesgo jur铆dico penalmente relevante para que pueda generarse un resultado de homicidio, pero por otro lado, lo que no podemos afirmar es que exista la causaci贸n de la muerte de B en raz贸n al disparo que sufri贸 parte de A, puesto que la muerte no se produce por el disparo sino por el accidente en el cual se vio inmersa la ambulancia donde iba B con riesgo de muerte. Falta entonces que la muerte se haya producido en raz贸n al disparo realizado por A, esto es, no existe la realizaci贸n del riesgo en resultado concreto.

F铆jense entonces que en ambos casos podemos observar con claridad cu谩les son los dos elementos de cualquier teor铆a de la imputaci贸n objetiva independiente del autor que ustedes consulten. Toda teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado requiere entonces la configuraci贸n de los siguientes elementos:

i) la corroboraci贸n de la existencia de un nexo causal ii) la creaci贸n de un riesgo jur铆dico penalmente relevante iii) La generaci贸n del resultado en raz贸n a ese riesgo que fue previamente creado por el autor.

Tendr铆amos entonces como conclusi贸n que, para atribuir un resultado al autor, y trat谩ndose de un delito imprudente, desde el punto de vista del tipo objetivo debemos entender que i) exista en primera medida la creaci贸n de un resultado antijur铆dico que se encuentra dispuesta en cada una de los tipo penales de modalidad culposa, ii) la infracci贸n de un deber objetivo de cuidado es decir, a. la creaci贸n de un riesgo jur铆dico penalmente relevante, b. y a su vez que ese resultado haya sido generado por ese riesgo y finalmente, iii) el juicio de imputaci贸n subjetiva, entendiendo por esta la previsibilidad objetiva de la causaci贸n del resultado como producto de la acci贸n, aspecto sobre el cual a煤n no hemos entrado en detalle y que se abordar谩 en el apartado final del presente texto.

3. La previsibilidad objetiva de la causaci贸n del resultado.

Finalmente, como tercer elemento de este t铆tulo de imputaci贸n subjetiva encontramos a la previsibilidad. Cuando hacemos referencia a ello, hablamos sobre la posibilidad que exist铆a para el autor de prever la causaci贸n del resultado del tipo del delito imprudente, juicio que se realiza a partir del conocimiento que dicho sujeto ten铆a o deb铆a tener en el caso concreto, atendiendo especialmente al comportamiento riesgoso por este desplegado.

Recordemos que, conforme a nuestro c贸digo, el dolo requiere de un elemento intencional que no aparece en la imprudencia, motivo por el cual, ambos t铆tulos de imputaci贸n objetiva requieren la aparici贸n de un determinado conocimiento, lo cual, para el caso de la imprudencia, implica el conocimiento efectivo o debido de la posible producci贸n u ocurrencia del resultado.

Del hecho de que el autor prevea efectivamente esa posibilidad, o sin haber previsto, debi贸 hacerlo, se desprende que nuestro c贸digo distinga dos clases de imprudencia: la culpa con representaci贸n y la culpa sin representaci贸n (sin贸nimos de imprudencia consciente e inconsciente, respectivamente23.

Si nos fijamos en lo acabado de decir con mayor detalle, podemos concluir que lo que diferencia a ambas clases de imprudencia es que, en la imprudencia con representaci贸n, el agente efectivamente se imagina que el resultado antijur铆dico puede ocurrir a partir de la ejecuci贸n de su comportamiento defectuoso (imprudente, negligente, imperaz, etc), mientras que en la imprudencia sin representaci贸n el autor no puede ni siquiera pensar en que ello pueda ocurrir, siendo de todas formas previsible para un observador externo situado en las mismas condiciones del autor24.

Este juicio de previsibilidad objetiva que permite atribuir como imprudente el comportamiento, es un juicio de car谩cter objetivo y que se realiza desde la perspectiva ex 鈥 ante, esto es, conforme a criterios normativos y al momento en el que se ejecuta la acci贸n. No es v谩lido entonces enjuiciar la previsibilidad del resultado teniendo en cuenta datos o circunstancias que solo se encontraron disponibles ex 鈥 post, esto es, acaecido el resultado o incluso habiendo perdido el autor la dominabilidad de la acci贸n.

El hecho de que la previsibilidad pueda o no darse en la cabeza del autor, es lo que ha llevado a cada vez m谩s estudiosos a entender que en la imprudencia ese dato ps铆quico de la efectivo previsi贸n del autor no tenga trascendencia alguna, puesto que lo determinantes es que el autor pueda prever, y no que efectivamente lo haga. Tampoco la ley grad煤a la imprudencia conforme a dicho criterio (previsibilidad efectiva), motivo por el cual consideramos que el mismo es un rezago de aquellos esquemas del delito que defin铆an al dolo y al a imprudencia como nexos psicol贸gicos entre autor y hecho25.

Frente a la naturaleza de dicha previsibilidad del resultado, mucho se ha discutado por parte de la doctrina especializada y de la jurisprudencia nacional a la hora de determinar si se hace referencia i) a cuestiones normativas (de riesgo) o, ii) a natural铆sticas (causalidad); esto es, si debe entenderse que lo provisible es el nexo causal entre la acci贸n y resultado, o si por el contrario, ha de establcerse dicho criterio conforme al riesgo desaprobado.

Al respecto, y para los efectos propios de estre trabajo, consideramos que la privisibilidad de la causaci贸n del resultado debe construirse a partir de ambos elementos, puesto que de no ser as铆, se incluir铆an cursos casuales no previsibles, o se olvidar铆a que el n煤cleo del injusto imprudente se establece conforme a deberes de cuidado que componenen el riesgo desaporbado en el caso concreto. Ello quiere decir que es el juez, quien a partir de crieterios objetivos y de valoraci贸n probatoria ha de estabelcer - confomre a las reglas de la experiencia y de la l贸gica- qu茅 curso causal y qu茅 riesgo desaprobado debe ser representado por el autor en concreto para entender satisfecho el componente subjetivo de la imprudencia conforme al c贸digo penal colombiano.

IV. Conclusiones:

1. De las normas de la parte general del c贸digo penal se puede construir la estructura del delito imprudente.

2. Dicha estructura es la siguiente: Para que exista un delito imprudente debe i) generase la causaci贸n de un resultado t铆pico, resultado que adem谩s ii) debe haber sido generado por la infracci贸n de un deber objetivo de cuidado desplegado por un autor, y, aunado a ello, iii) el mismo ha de haber sido previsto de forma objetiva por parte del agente.

3. En los delitos imprudentes, resulta verdaderamente 煤til y especialmente necesario (por disposici贸n legal) de la teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado. En ese sentido, para que se d茅 un delito imprudente: adem谩s de la relaci贸n causal, i) el autor debe haber creado con su actuar un riesgo jur铆dico-penalmente relevante, ii) riesgo que adem谩s debe representarse en el resultado, esto es, que el resultado se haya generado como consecuencia del riesgo, y s贸lo por el riesgo creado por el agente.

4. Conforme a las disposiciones legales, en Colombia se diferencian dos clases de imprudencia en el 谩mbito del tipo: i) la impudencia consciente o culpa con representaci贸n, y la ii) imprudencia inconsciente o sin representaci贸n; las que tienen en com煤n que, para configurarse el resultado, ha de haber sido previsible para el autor de forma objetiva al momento de ejecutar la conducta riesgosa.

Citas

1 Parafraseando a G脺NTHER JAKOBS en, El delito imprudente 鈥 Estudios de Derecho Penal. Civitas S.A. Madrid (1997).

2 A este punto es importante recordar que seg煤n el cuerpo normativo del c贸digo penal colombiano, el legislador reconoce tres distintos t铆tulos de imputaci贸n subjetiva, a los que denomina como modalidades de la conducta punible as铆: ART脥CULO 21. MODALIDADES DE LA CONDUCTA PUNIBLE. La conducta es dolosa, culposa o preterintencional. La culpa y la preterintenci贸n s贸lo son punibles en los casos expresamente se帽alados por la ley.

3 La palabra hecho viene del lat铆n factum, lo cual implica desde el principio algo que ocurre teniendo a un sujeto como causal moral del mismo (producto de una acci贸n libre).

4 Pues en ello consiste el resultado de ambos tipos penales.

5 Ello se desprende de la redacci贸n de la norma: ARTICULO 22. DOLO. La conducta es dolosa cuando el agente conoce los hechos constitutivos de la infracci贸n penal y quiere su realizaci贸n. Tambi茅n ser谩 dolosa la conducta cuando la realizaci贸n de la infracci贸n penal ha sido prevista como probable y su no producci贸n se deja librada al azar.(Subrayado propio).

6 No sobra recordar que por regla general, los delitos consagrados en la parte especial del c贸digo son de naturaleza DOLOSA, y solo por excepci贸n, CULPOSA y PRETERINTENCIONAL.

7 As铆 lo se帽ala el apartado final del art铆culo 21, previamente citado: La culpa y la preterintenci贸n s贸lo son punibles en los casos expresamente se帽alados por la ley.

8 Es decir, delitos imprudentes que sancionen la mera creaci贸n de riesgos desaprobados. Se requiere siempre la existencia de un resultado para su configuraci贸n. Esto como consecuencia a los principios de lesividad y al car谩cter fragmentario y de 煤ltima ratio del derecho penal, y especialmente a que se considera que el grado de injusto y de culpabilidad en los delitos imprudentes es menor que en de los delitos dolosos, en los que el autor tiene la voluntad de contrariar el ordenamiento jur铆dico con su conducta.

9 Como consecuencia de lo aqu铆 expuesto, resulta obvia la imposibilidad de entender la configuraci贸n de una tentativa de delito imprudente, atendiendo no solo a la ausencia de dolo, sino a la imposibilidad de sancionar por imprudencia a quien con su actuar no ha producido resultado alguno conforme a la redacci贸n de los delitos imprudentes.

10 Es esta la idea central del Ulrich Beck en La Sociedad del Riesgo, descargable en:

11 El ejemplo m谩s sencillo de los deberes objetivos de cuidado consagrados en normas jur铆dicas es el de las normas del c贸digo nacional de tr谩nsito, mediante el cual se regula la forma en la que socialmente se tolera el desarrollo de la actividad del tr谩fico rodado.

12 Pi茅nsese como ejemplo de estas en las indicaciones para la utilizaci贸n de medicamentos como las que aparecen en las etiquetas de los mismos, as铆 como las recomendaciones de uso de productos tecnol贸gicos, los cuales, a pesar de no tener car谩cter jur铆dico, tienen como raz贸n de ser mantener los riesgos de actividades peligrosas en el 谩mbito de lo tolerado o permitido.

13 Sobre este tema se ha escrito mucho, atendiendo a que los deberes de cuidado buscar evitar cierta clase de riesgos, m谩s no todos los riesgos de los contactos sociales. La creaci贸n de un riesgo jur铆dicamente relevante, y especialmente para el derecho penal, implica que el autor con su conducta cree justamente el riesgo que la ley penal proscribe, por lo cual, la violaci贸n de cualquier deber de cuidado per se, no implica la creaci贸n del riesgo desaprobado como comportamiento de un delito imprudente. Si bien sobre este tema volveremos adelante con mayor profundidad, pi茅nsese en el sujeto que conduce un veh铆culo a plena luz del d铆a con un bombillo trasero averiado. Para este caso, la conducci贸n sin el bombillo en funcionamiento sin lugar a duda implicar铆a la violaci贸n de un deber de cuidado (infracci贸n al c贸digo nacional de tr谩nsito), pero no crear铆a un riesgo jur铆dicamente relevante para la producci贸n de un accidente cuando el mismo se ocasiona en raz贸n a una auto puesta en peligro de la v铆ctima.

14 As铆 lo expone en L铆neas Fundamentales de la Filosof铆a del Derecho. Sobre ello, puede consultarse a YESID REYES ALVARADO en Imputaci贸n Objetiva. Temis. Bogot谩 (2005).

15 Es com煤n encontrar a KARL LARENZ como referencia de la primera concepci贸n de dicha teor铆a aplicada para el derecho civil, quien luego fue le铆do por RICHARD HONIG, trayendo dicha teor铆a al 谩mbito de la responsabilidad penal en delitos imprudentes. No obstante lo anterior, he encontrado un texto de otro autor anterior a LARENZ planteando la problem谩tica de la normativizaci贸n de la relaci贸n causal entre acci贸n y resultado, por lo que creo que haremos justicia se aqu铆 indicamos donde puede encontrarse dicho texto: M.L MULLER, La significaci贸n de la relaci贸n causal en el derecho penal y en el de reparaci贸n de da帽os (1912); en Causalidad, riesgo e imputaci贸n. (Traducci贸n de Marcelo Sancinetti). Editorial Hammurabi. Buenos Aires (2009). P谩gina 39 y siguientes.

16 Da cuenta de ello el diverso cat谩logo de las denominadas teor铆as individualizadoras causales, que al ser conscientes de la deficiencia del mero juicio causal, buscaron seleccionar (valorar) cu谩l de las causas era la que ten铆a relevancia para la determinaci贸n de la responsabilidad por el resultado en materia penal.

17 Recordemos que la forma de esta teor铆a indica que: se considera causa de un resultado aquel aporte que, de ser suprimido mentalmente, excluye la realizaci贸n del mismo.

18 ARTICULO 9o. CONDUCTA PUNIBLE. Para que la conducta sea punible se requiere que sea t铆pica, antijur铆dica y culpable. La causalidad por s铆 sola no basta para la imputaci贸n jur铆dica del resultado. (Subrayado propio).

19 ADVERTENCIA. No ser谩 este el lugar para abordar lo cuestionable de mantener una casualidad en sentido natural como elemento de la responsabilidad penal atendiendo a que se trata de una discusi贸n que requiere especial atenci贸n. Se pide al lector avanzado que obvie los problemas de causalidad en la omisi贸n, o del no exponer la relaci贸n causal conforme a las actuales teor铆as sobre la misma que se preocupan por entenderla a partir de la filosof铆a del lenguaje (de qu茅 se habla cuando hacemos referencia a la causalidad en un sentido jur铆dico penal).

20 Aplicandoo la f贸rmula: si el estudiante B no le da la pastilla a su compa帽ero, el no habr铆a sufrido esa reacci贸n en su est贸mago y por tanto no se habr铆a ausentado de clase y as铆 no habr铆a sido atropellado por el conductor ebrio que pas贸 frente a la universidad cuando 茅l estaba disponiendo para irse a la cl铆nica.

21 Tales como una condici贸n de salud especial de la v铆ctima, un medicamento de excesiva regulaci贸n m茅dica, un componente en la pastilla de alto riesgo para la salud o una reacci贸n al茅rgica al medicamento.

22 Al respecto coincidimos con FRISCH, para quien a dicha correspondencia se le conoce como la existencia de un comportamiento t铆pico. As铆 lo expone en WOLFGANG FRISCH. La teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado. Atelier, Barcelona (2015). Y con mayor profundidad y complejidad en WOLFGANG FRISCH. Comportamiento t铆pico e imputaci贸n del resultado. Marcial Pons, Madrid (2004). La 煤ltima es su obra m谩s importante traducida al castellano, donde el autor es supremamente cr铆tico y propositivo frente a una reordenaci贸n de la teor铆a de la imputaci贸n de acciones y resultados (de forma diferenciada en el 谩mbito del tipo).

23 V茅ase aqu铆 el contenido de la norma a la que se hace referencia: ARTICULO 23. CULPA. La conducta es culposa cuando el resultado t铆pico es producto de la infracci贸n al deber objetivo de cuidado y el agente debi贸 haberlo previsto por ser previsible, o habi茅ndolo previsto, confi贸 en poder evitarlo. (Subrayado propio).

24 Si los conocimientos especiales del autor han de ser tenidos en cuenta o no para previsibilidad objetiva del hecho ha sido tema de controversia y discusi贸n por m谩s de cincuenta a帽os sin que exista a煤n consenso sobre la materia. No obstante lo anterior, es importante indicar que la Sala Penal de la C.S.J se adscribe, frente a este particular, a la tesis de la prognosis objetivo posterior, la cual indica que la previsibilidad objetiva se establece a partir de un juicio objetivo conforme a los criterios de un rendimiento de un hombre medio dotado de las capacidades y conocimientos especiales del autor, lo cual implicar铆a la introducci贸n de componentes subjetivos en el juicio objetivo de previsibilidad del hecho.

25 Teor铆a que nunca fue lo suficientemente convincente porque, a pesar de exigir al nexo psicol贸gico como elemento de la culpabilidad, sancionaba los casos de imprudencia inconsciente, donde precisamente faltaba dicho elemento. Similar problema ocurr铆a a la hora de explicar la exculpaci贸n por estado de necesidad.

#YoEscriboYoLeoDerecho

*Abogado litigante y docente de derecho penal, egresado de la Universidad Aut贸noma de Bucaramanga (2016), con estudios en Maestr铆a en Ciencias Penales y Criminol贸gicas de la Universidad Externado de Colombia (2017).

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