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El derecho a la defensa desde la perspectiva del sistema penal oral acusatorio

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El derecho a la defensa desde la perspectiva del sistema penal oral acusatorio

El derecho a la defensa desde la perspectiva del sistema penal oral acusatorio

posted in Artículos Penal by Super User

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María Angélica Patrón Pérez*

El sistema penal oral acusatorio introducido por la Ley 906 de 2004, (por la cual se expide el C√≥digo de Procedimiento Penal. Agosto 31 de 2004. DO. N¬ļ 45658), seg√ļn Sol√≥rzano (2019) ‚Äúes el que se considera m√°s garantista y equilibrado en la medida en que est√°n claramente diferenciadas las funciones de acusaci√≥n, juzgamiento y defensa‚ÄĚ.

Y, en gracia de discusi√≥n lo anterior pudiese ser cierto, ya que cada parte tiene su rol, que no puede ser invadido por ninguno; el Juez, es el director del proceso, es el llamado a hacer una especie de controlador de vuelos, en el que verifica qu√© aterriza o no, en qu√© momento y c√≥mo lo hace, sobre la pista, que es el proceso, pero, sobre todo, debe ser imparcial (o al menos ello se espera); la defensa protege los intereses del procesado (y sobre ello volver√© m√°s adelante), la fiscal√≠a investiga y acusa si encuentra m√©rito o en caso contrario, archiva, solicita preclusi√≥n o acude a las instituciones consensuales, seg√ļn sea del caso. Todo, sin perjuicio de las intervenciones especiales que figuran en cabeza del ministerio p√ļblico y la v√≠ctima, quienes han ido adquiriendo potestades casi de parte, sin serlo.

La defensa, es el rol que, a mi juicio, ha estado maniatado, porque muy a pesar de estar dentro de un sistema de enjuiciamiento criminal que pregona -y presume- la tenencia del principio de igualdad de armas, no pareciera tener la contundencia que se requerir√≠a para repeler -pues de eso se trata- los ataques de su contendor procesal (que no se agota en la fiscal√≠a, pues recu√©rdese que la v√≠ctima y el ministerio p√ļblico le juegan en contra, √©ste √ļltimo con algunos matices). Lo anterior por las razones que pasamos a ver:

Tuvo que mediar la intervenci√≥n de la Corte Constitucional (sentencias C-873/03, C- 1194/05, C-591/05, C-730/05, C-1154/05, C-536/08, C-025/09, C-127/11) para que pudiese conocer la actuaci√≥n que se le sigue en contra, tener acceso a la administraci√≥n de justicia desde antes de ser llevado ante un juez, quitando as√≠ el l√≠mite y las excepciones ‚Äďinjustificadas- que hab√≠a para el ejercicio del leg√≠timo derecho que tiene a defenderse.

No obstante, ese acceso a las evidencias o al sistema depende de la ‚Äúvoluntad‚ÄĚ de su contender procesal, quien se reserva la informaci√≥n para si mismo, cosa que pudiese ser entendible en tanto propugna por la solidificaci√≥n de su teor√≠a, pero que da al traste, sin ninguna clase de matices, con los derechos de la defensa, quien, en igualdad de posibilidades debe prepararse y a quien no se le deber√≠a sorprender.

Decisi√≥n de la fiscal√≠a que adem√°s viene respaldada por el legislador, en cuanto a los grupos delictivos organizados y los armados organizados, ya que la Ley 1908 de 2018 (por medio de la cual se fortalecen la investigaci√≥n y judicializaci√≥n de organizaciones criminales, se adoptan medidas para su sujeci√≥n a la justicia y se dictan otras disposiciones. 09 de Julio de 2018. DO N¬ļ 50649), introdujo el art√≠culo 212B de la Ley 906 de 2004, que versa sobre la reserva de la actuaci√≥n procesal en la etapa de la indagaci√≥n, situaci√≥n, que no solo va en abierta contradicci√≥n con las facultades arriba mencionadas, sino que adem√°s, inclina la balanza hacia la fiscal√≠a, desmontando las garant√≠as de la defensa, dej√°ndola a merced de los quereres de su contraparte.

En cuanto al control en la formulaci√≥n de imputaci√≥n mucha tinta ha corrido por la doctrina, no obstante, los jueces, a√ļn bajo la consideraci√≥n de que se trata de un acto de mera comunicaci√≥n, le han permitido a la fiscal√≠a endilgar cargos sin l√≠mites, en cuyo escal√≥n procesal la intervenci√≥n de la defensa es limitada y aunque a veces hay errores de diversa √≠ndole, ello, pasa el tamiz del operador judicial, quien en ocasiones deja sendas constancias que no tienen efectos reales y terminan siendo un saludo a la bandera, cosa que no satisface la materializaci√≥n del derecho a la defensa, que termina siendo un interlocutor inerte.

Sobre la acusación hay dos aspectos para resaltar: (a) adviértase que, la Corte Suprema de Justicia (Rad. 44599), tuvo que precisar que los hechos jurídicamente relevante son la relación sucinta y clara de los hechos constitutivos de una conducta (por acción u omisión) que debe encajar en el presupuesto fáctico previsto por el legislador en las normas penales, en razón a que se confundían con los hechos indicadores, situaciones que casi a diario había venido siendo un reclamo de la defensa, en los estrados judiciales, sin que tuviese mucho éxito, hasta el pronunciamiento en referencia y (b) este escalón es el espacio para sanear el proceso, sin embargo, si no se hace, por la razón que fuere, la Corte (Rad. 48517, 46102, 52614) se ha entendido como un acto propio de la estrategia defensiva o política de intervención y conforme a los principios de preclusión y progresividad, no accede a la misma, a pesar de que la defensa pudiese tener razón en su petición, colocándola en desventaja, casi cantada, de manera anticipada.

En la preparatoria, es cuando con mayor ahínco se reafirma la preponderancia de la participación activa y si se quiere especializada de la defensa, porque en este espacio, se pueden hacer observaciones al descubrimiento, que de existir controversia pudiesen generar una decisión, sobre la que proceden recursos, en procura de obtener toda la evidencia que se pretende ingresar al juicio (CSJ. Rad. 51882), se solicitan las virtuales pruebas, se privilegian la admisión de muchas sin que superen el test de admisibilidad conforme al derecho a probar (CSJ. Rad. 53661) y se controvierten las de la contraparte. Véase que, ha sido también la Corte la que ha ido dando pautas y fijando reglas, todas, de cara a los pedimentos de la defensa, quien como viene de verse tiene que ganarse facultades que de suyas le pertenecen y que se suponen inspiran el sistema.

Por √ļltimo, en el juicio, m√°s all√° de lo t√©cnico, en esta fase procesal no hay mayores complejidades, que las propias de la incorporaci√≥n de las pruebas, que en todo caso operan las mismas reglas y se siguen los mismos raceros, para las partes en contienda, sin que se privilegie una en especial, como s√≠ ocurre con frecuencia en las anteriores etapas procesales.

Vistas así las cosas, se denota que, en virtud de la intervención de las altas cortes es que la defensa ha podido obtener lo que en estricto sentido se identifica con un sistema con separación de roles y lleno de garantías que a veces parecería ser un sofisma, ya que, si bien es cierto que se ha logrado superar, en parte, los desbalances del sistema, se debe, en gran medida a los ingentes esfuerzos de avezados, preparados y connotados profesionales del derecho que se encarnan en el rol, quizá más golpeado.

De suerte que, el papel de la defensa en este sistema de enjuiciamiento criminal, en realidad no se compadece con el principio de igualdad de armas, ya que se siguen creando justificaciones para que haya actuaciones reservadas, que no son de recibo, indistintamente en contra de quien se sigan; el despliegue de la pol√≠tica de intervenci√≥n de esta parte sigue en desbalance de cara a su contendor; est√° supedita a la interpretaci√≥n de las altas cortes; no deviene acertado que, como lo sugiere la Corte Suprema de Justicia, en sede de tutela (Rad. N¬ļ 103278) que el procesado pueda asumir su propia defensa, siempre que acredite la condici√≥n de abogado, puesto que, se requiere t√©cnica, precisi√≥n, arte como si fuese de filigrana para elevar peticiones, controvertir las de su antagonista procesal, situaciones que el encausado pudiese perder de vista, no analizar de manera concienzuda, dejar pasar la exigencia de los controles de rigor, las oportunidades previstas, m√°xime que quienes est√°n virtualmente soportando el peso del derecho penal -que no es de poca monta- pudiesen nortear sus actuaciones por los sentimientos propios de los seres humanos de autoconservaci√≥n, cuando lo que deber√≠a privilegiarse la asistencia letrada como expresi√≥n de las garant√≠as del sistema acusatorio o mejor a√ļn, del proceso con todas las garant√≠as. La defensa deber√≠a hacer lo que le es propio, esto es, defender de la acusaci√≥n a su patrocinado y no del sistema y de quienes lo regentan.

Bibliografía

Solórzano, Carlos (2019). Sistema acusatorio y técnicas del juicio oral. Colombia. Ediciones nueva jurídica. 5ª edición.

Casos legales

Corte Constitucional. Sentencia C-873/03. ____. Sentencia C- 1194/05. M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra 22/11/05 ____. Sentencia C-591/05. M.P. Clara In√©s Vargas Hern√°ndez. 09/06/05. ____. Sentencia. C-730/05. M.P. √Ālvaro Tafur Galvis. 12/07/05. ____. Sentencia. C-1154/05. M.P. Manuel Jos√© Cepeda Espinosa. 15/11/05. ____. Sentencia. C-536/08. M.P. Jaime Ara√ļjo Renter√≠a. 28/05/08 ____. Sentencia. C-025/09. M.P. Rodrigo Escobar Gil. 27/01/09. ____. Sentencia. C-127/11. M.P. Mar√≠a Victoria Calle Correa. 02/03/11. Corte Suprema de justicia. Sala de Casaci√≥n Penal. M.P. Eugenio Fern√°ndez Carlier. Proceso N¬ļ 46102. 11/08/15. ____ Proceso N¬ļ 48517. 17/08/16. ____ M.P. Patricia Salazar Cuellar Proceso N¬ļ 44599. 08/03/17. ____ Proceso N¬ļ 51882. 07/03/18. ____ Proceso N¬ļ 53661. 26/09/18. ____M.P. Fernando Alberto Castro Caballero. Proceso N¬ļ 52614. 10/10/18. Corte Suprema de justicia. Sala de Casaci√≥n Penal. Sala de Decisi√≥n de tutela. Proceso 103278. Leyes Ley 906 de 2004. Por la cual se expide el C√≥digo de Procedimiento Penal. Agosto 31 de 2004. DO. N¬ļ 45658. Ley 1908 de 2018. Por medio de la cual se fortalecen la investigaci√≥n y judicializaci√≥n de organizaciones criminales, se adoptan medidas para su sujeci√≥n a la justicia y se dictan otras disposiciones. 09 de Julio de 2018. DO N¬ļ 50649.

*Abogada, Universidad Norte de Barranquilla. Especialista en derecho penal, Universidad Norte de Barranquilla. Egresada de Maestría en Derecho Penal y Criminología, Universidad Libre-Seccional Barranquilla. Abogada Asesora de Magistrado Sala Penal de Tribunal Superior.
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