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Perspectivas en materia laboral: Tiempos post-crisis

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Perspectivas en materia laboral: Tiempos post-crisis

Perspectivas en materia laboral: Tiempos post-crisis

posted in Artículos de Opinión by Super User

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Álvaro Johan Beltrán Jiménez*

Actualmente, hemos visto que el gobierno, en cabeza del Ministerio del Trabajo, ha puesto a disposición de la ciudadanía una serie de lineamientos, expresados en circulares como la 0021, la cual tiene como propósito establecer lineamientos a seguir por parte de empleadores y trabajadores del sector privado, con el fin de sobrellevar de la mejor manera la crisis. Sin embargo, lo anterior, mi propósito en las próximas líneas, no es otro que realizar un análisis de opinión generalizado entorno a qué creo le depara a Colombia y a sus regulaciones, en la evolución que tenga el modelo de trabajo, sugerencias en cuanto a posibles evoluciones de la manera en que se desarrolla el trabajo, entre otros.

Hoy por hoy Colombia en materia laboral enfrenta un reto crucial que debe asumir y sobrellevar de la mejor manera en cuanto a las relaciones laborales del nexo empleador-trabajador y lo que se configura como contrato laboral. Se trata entonces de una situación que llama a la puerta: solicitando modernización, ampliación e integración progresiva. Nuestra legislación cuenta con modalidades laborales que van desde manera presencial o tradicional, hasta modalidades que nacen de la aplicabilidad de herramientas informáticas, permitiendo el empleo de las personas desde la comodidad de su hogar. Ahora bien, la crisis del COVID-19 nos trae a colación numerosas preguntas en cuanto a qué perspectivas debe asumir Colombia en la manera en que se emplean a las personas y, como no, qué resulta más conveniente de ser regulado para, de modo apropiado, integrar y materializar mejores condiciones en la vida laboral.

Procedo entonces a realizar una serie de apreciaciones, siendo así:

1. La situación por causa del virus, crea espacios para la experimentación de modelos alternativos con relación al trabajo desde casa, teletrabajo o la flexibilización de ciertas mecánicas laborales. 2. Las relaciones laborales, particularmente, tienden a minimizarse en la medida en que la situación genere una nula demanda de ciertas personas para ejecutar algunas actividades. Es decir que, la implementación y aplicabilidad de tecnologías o procesos que automaticen el trabajo, crearán un nuevo “nicho” para la exploración sin la intervención humana. 3. Particularmente, en el ámbito del trabajo más profesionalizado, expertos en trabajos de carácter más práctico, científico y con enfoque manual o cuantificable, verán un incremento en la necesidad que de estos se demanden, dando así una mayor relevancia a este tipo de labores por sobre otras profesiones, cuyo ámbito de aplicación no resulta tan “necesario” en el momento. 4. Puede darse un rediseño de la manera en que operan las entidades estatales y, a su vez, modernización de las ramas, ministerios y otros organismos que pueden cumplir funciones en mayor o medida con la implementación de las tecnologías. 5. También, es posible una menor demanda de funcionarios en ciertos cargos, lo cual puede conducir a reducir la burocratización, y empezar por operar un sistema donde se tramite a la mayor brevedad con las necesidades de mayor importancia de la ciudadanía.

Viendo lo anterior, surgen unos nuevos retos para la exploración de dos cosas: 1) determinar qué importancia adquieren las nuevas tecnologías y si posiblemente releguen a las personas de ciertas labores; y, 2) la utilidad de ciertas profesiones frente a otras, o habilidades de mayor demanda. Esto es importante porque cuando hablamos en materia legal de las relaciones laborales, vemos entonces que puede surgir un nuevo estudio de lo que actualmente manejamos en nuestra legislación y podemos hacer exploración de todo esto.

Es importante hablar de lo que llamaremos a grandes rasgos “el nuevo jefe”, “el nuevo empleado” y “el nuevo trabajo”. En un país como Colombia, la aplicabilidad de estas nuevas prácticas, se traduce en desarrollo, dirán algunos, sin embargo, para nadie es un secreto que en nuestro país han surgido diversas polémicas por un permanente “conflicto” entre quienes apoyan la implementación de las nuevas tecnologías, en reemplazo de tecnologías que por su antigüedad o tradicionalidad se muestran “obsoletas”, de cara a los nuevos retos que se afrontan para los próximos años (véase, y para el caso puntual, la situación de la llegada de plataformas que modernizan el sistema de transporte público tipo taxi). Lo anterior nos conduce entonces a repensar la manera en que el trabajo se puede ver transformado gradualmente por los retos que plantean, tanto la crisis que se evidencia, como la aplicación de las tecnologías.

La crisis nos pone en una encrucijada bastante difícil en materia del Derecho laboral, aunque, particularmente para el legislador, quien, en un país como el nuestro, debe conducir su capacidad para emanar leyes, sin que terminen por afectar a la población más vulnerable del país (vemos entonces alarmantes cifras de desempleo e informalidad) o agravando la ya precaria situación. ¿Qué hacer frente a estos problemas? Esta crisis nos deja una lección más importante aún y es que nos conduce a estudiar más a fondo si verdaderamente, entidades del gobierno, han logrado su cometido de crear condiciones laborales accesorias para las personas, no dejando “rezagos” de población vulnerable que, traducidas en dígitos reales, son de terror.

La crisis expresa no solo lo que en un principio se plantea en este artículo en cuanto a la situación laboral de las personas, sino que también a su vez, hace visible una real y profunda falta de previsibilidad y nos ofrece ahora una visión amplia de la manera en que ha obrado el Estado colombiano frente a la compleja situación de las personas más vulnerables, para quienes, lamentablemente, no existe legislación alguna que valga en el terreno del trabajo no formalizado: para estos, no existen leyes que les ampare si ocurren situaciones como estas.

El “nuevo jefe” es la manera en que llamaremos al empleador que demanda la crisis pero que, seguramente, demandarán los tiempos posteriores a la crisis: se trata de un individuo que debe regirse, no solo por lo que exige la legislación, sino que también debe orientar sus esfuerzos por conducir a sus empleados a condiciones laborales donde el desgaste sea mucho menor, pero con rendimientos igual o mayormente óptimos. Su condición le debe orientar también a guiar un espíritu de aprovechamiento de los recursos humanos, esto es, de su personal, pero velando porque sus capacidades se mantengan de modo constante y satisfactorio aún en condiciones como las del teletrabajo o el trabajo desde casa. Es un nuevo jefe que se adapta a los tiempos posteriores donde el empleado puede desarrollar sus actividades sin la absoluta injerencia del empleador, pero ofreciendo, como ya se dijo, resultados. Debe encaminarse a la creación de puestos de trabajo que permitan la flexibilización de la labor y, a su vez, la integralidad del empleado en no una única tarea, sino en varias. Es el aprovechamiento del empleado, pero propendiéndole herramientas para su instrucción.

El “nuevo empleado” es aquel que conduce sus esfuerzos a trabajar misionalmente con su empresa mediante la consecución de objetivos, ofreciendo sus adecuadas capacidades y su adaptabilidad para las condiciones que se demanden a futuro: acoplándose en las tareas solicitadas y, como se dijo en el párrafo anterior, siendo un empleado integral para el desempeño de múltiples tareas.

En cuanto al “nuevo trabajo”, se habla ya de modalidades de trabajo conducidas a obtener los mayores resultados mediante el aprovechamiento que brindan las tecnologías y el hecho de permitirse la flexibilización de las labores, acondicionando los ambientes y, reitero, optimizando las habilidades de los empleados mediante las capacitaciones necesarias.

Todo este esquema o figuras que planteo en cuanto a un “nuevo jefe, nuevo empleado” y “nuevo trabajo”, no sirven de nada si no se aplican integralmente, pues son maneras de apreciar la realidad que deviene ahora de lo que acontece, porque, algo que se debe tener por seguro, es que los tiempos no serán quizá los mismos, según la óptica en que se aprecie, y que en el ámbito del Derecho laboral, de la legislación laboral, esta debe conducir a crear extensiones del trabajo que no solo propendan por estructurar el sistema laboral sino que, a su vez, debe conducir esfuerzos mayúsculos en la creación del empleo entorno a otras modalidades varias y, sabiendo explotar mejor las capacidades de las personas, pero no sin antes, ofrecerles las herramientas para el aprendizaje de las nuevas habilidades.

Por último, es importante también hablar, como dije al principio, de las relaciones laborales. En cuanto a las relaciones laborales (entendidas desde el punto de vista de empleador – trabajador), presentan diversas modificaciones en su tipo y modo de ser llevadas a cabo, legalmente hablando, es momento para que se ejecuten de modo integral reformas relacionadas a la extensión del trabajo. Es importante remitirnos a leyes como la 1221 de 2008, en donde se reflejan regulaciones con ocasión del teletrabajo, pero el objetivo fundamental, es que en materia de legislación, se briden alivios para los trabajadores y empleadores, con el objeto de que las relaciones laborales, se diversifiquen o estructuren en mayor medida a través de una no necesaria injerencia permanente, como podríamos hallar en el art. 22 y 23 del Código Sustantivo del Trabajo, de donde se puede decir que, en materia legal, no se puede permitir el detrimento de derechos fundamentales, pues podrían surgir “abusos”, crear o ceder libertades de las personas, para que, en su condición de empleados en la distancia, estén sometidos a un jefe que ahora se muestre “justificado “por la vía legal para decidir sobre las condiciones de sus empleados o los tiempos que estos dediquen a las actividades. Es una situación de diversidad de matices que, en consonancia con las entidades estatales, debe vigilar apropiadamente el modo y la reglamentación apropiada, la hoja de ruta que se ajuste mejor a estos modelos laborales.

Muchas gracias por su dedicada lectura.

#YoEscriboYoLeoDerecho

*Estudiante de II Semestre de Derecho – Universidad Cooperativa de Colombia.

Área de derecho laboral.
Read 500 times Last modified on Friday, 10 July 2020 19:29
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